Dos visitas consecutivas a las Tablas que merecen una entrada en este blog.
Viernes y sábado hemos visitado Daimiel; el viernes 6 Ana y yo; y hoy sábado 7 yo solico. Dos mañanas estupendas de sol, buen tiempo y gran pajareo. Si fuera un tweet de Iniesta diría : grandes sensaciones en el entrenamiento, ansioso de que llegue el partido. Después de tanto tiempo sin salir a ver pájaros han sido dos buenas sesiones para recuperar sensaciones, refrescar la memoria, afinar el ojo y avivar el gusanillo de salir más días.
Ayer, acompañados en todo momento por un perrirrojo (petirrojo con comportamiento canino); vimos por primera vez Grullas. Una manada de grullas que nos impresionó y nos dejó con la boca abierta.
Hoy he vuelto a ver grullas en vuelo, pero no en tanta cantidad ni tan de cerca como ayer. Ayer también vimos a lo lejos garzas reales, un flamenco, avefrías, cormoranes... Pero fue un paseo de toma de contacto.
Hoy quería inspeccionar un itinerario que nunca había seguido en las Tablas; el azul. Me he metido a olisquear en el segundo observatorio del recorrido y... había un gentío que pa qué. He tenido la suerte de encontrarme con una pareja que estaban observando y haciendo fotos. Con su ayuda he identificado un rarísimo Archibebe Fino, dos fochas cornudas, correlimos común, combatientes, agachadiza; y también he visto otras especies más comunes y sencillas de identificar para mí como Avefrías, cigüeñuelas, Aguilucho Lagunero, Garceta grande, Tarabilla, cercetas, cucharas, gallinetas, garza real... y creo que ya.
Los bichos se acercaban muchísimo. Sin saber mucho del tema creo que se podían hacer unas fotos increíbles, por esa cercanía y por la luz tan buena que había. El archibebe, el correlimo, las agachadizas parecían posar. Esa proximidad es una de las cosas que me hace estar seguro al 99% de que era un archibebe fino. Que según me ha dicho el chico es muy raro verlo por aquí, pero que lleva una temporadita por la zona.
Las fochas cornudas no era capaz de verlas por mucho que miraba. Pero se han acercado tanto que solo faltaban unas flechitas con letrero señalando los puntitos rojos del cuerno.
¡Zorros! Sí, de repente, entre el cañizo ha aparecido un zorro y más tarde otro más pequeño. Parecían cazar, pero los he visto muy asustadizos para la tarea. Una maravilla ver los zorrillos con el Bushnell a tan corta distancia.
Tras dos horas muy divertidas en el cobertizo he dedicado un ratito a inspeccionar el resto del recorrido. Hay varios observatorios muy interesantes y una torre desde la que se divisan varias láminas de agua. Sin embargo, parece que las aves se habían concentrado en ese 2º mirador. Unos jilgueros y otra vez grullas salieron a mi paso mientras volvía al aparcamiento.
Mañana domingo quiero investigar las lagunas cerca de Puertollano: Caracuel, Almodovar, Argamasilla... desde la autovía se ven flamencos y bullicio, pero ya veremos si consigo encontrar estas zonas de agua.
Las Tablas de Daimiel han sido una gozada este fin de semana. Una visita obligada cada vez que venga por Puertollano.