El sábado visitamos un antiguo pueblo minero en el Valle de Alcudia. Un entorno increible, un magnífico clima y algunas sorpresas. Al poco de iniciar el camino descubrimos una hembra de ciervo. Conforme fue cayendo la tarde fueron apareciendo otras especies. Algunas rapaces enormes que seguimos sin poder identificar (parecían buitres, pero tenían el pecho blanco...) , chovas piquirrojas, arrendajos y otras dos rapaces que tampoco identificamos. Y cuando ya regresabamos empezaron a aparecer ciervos en grupos de tres o cuatro. Acostumbrados a buscar aves en el horizonte, atisbar ciervos en el bosque resultó muy fácil.
Ah! y escuchamos la famosa berrea...
Al día siguiente iniciamos la busqueda de algunas lagunas que se supone existen cerca de Puertollano. Sólo encontramos una, ya que comenzamos nuestra misión a las 12 y medía; madrugando como siempre. Era poca cosa, y no vimos nada más que muchas cogujadas, pero nos hizo ilusión encontrar esa lagunilla perdida tras adentrarnos con el coche por caminos indecentes y rompernos los pantalones entre las afiladas piedras volcánicas. Sí, la zona era de interés ¿geológico? pero no entedimos nada de lo que ponía en el cartel. La próxima vez haremos una foto para que los biólogos nos traduzcan el "criptograma".
Y todo esto aderezado por la ¿increible? victoria culé del sábado...
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